Cifras cercanas a las cien millones de minas terrestres o mejor conocidas como minas antipersonales hay enterradas y activas alrededor del mundo. Pese a los esfuerzos de su prohibición, son artefactos letales siguen causando terror aún muchos años después de haber sido implantados.
La remoción de cada mina es un proceso lento y costoso. El proyecto Mine Kafon, desarrollado por el diseñador afgano Massoud Hassani, es una respuesta viable. Una bola gigante con pies artificiales que puede rodar por un campo minado ejerciendo la presión suficiente para detonar de forma controlada una mina antipersonal, movida por el viento y sin la presencia de una persona manejando el dispositivo, sin asistencia humana. Mine Kafon significa explotador de minas (mine exploder) en Darí, nombre que los habitantes de Afganistán dan a la lengua persa.
Lamentablemente para Hassani , su país es uno de los tantos que se han visto sometidos al horror de estos artefactos silenciosos y mortales. Massoud Hassani creció en Kabul, una zona devastada por la guerra al borde del desierto. Después de la ocupación militar, los soldados dejaron miles de minas terrestres ocultas debajo de la capa superficial del suelo, lo que representa una amenaza letal para los habitantes de la zona.